Texto en Movimiento

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Paciencia y Crecimiento




La paciencia es una actitud, es la capacidad de aceptar, comprender y soportar con serenidad, toda prueba que la vida nos presenta para poder desarrollarnos internamente. La impaciencia y las prisas, nos impiden disfrutar el presente, ver la vida con detalle y de vivirla intensamente.

En el sendero del Aikido, la paciencia es inherente al buen desarrollo y comprensión de los principios técnicos, pero sobre todo, de los filosóficos; pues dentro del genuino desarrollo de los practicantes, aunque la técnica es importante, la trascendencia del estado mental para enriquecer la vida personal y social también lo es.

Hoy la gente tiene mucha prisa. Tiene hambre de obtener cosas rápidamente y sin esfuerzo verdadero. El predominio del ego y del vacío ha tomado ventaja en el camino de muchos practicantes que han cambiado la disciplina, el dolor y el honor del camino marcial, por la resistencia, la comodidad y ignominia.

Nuestro deber es desarrollar la paciencia como virtud, no solo como practicantes, si no como personas.

Es muy lamentable que hoy, el embuste, la insurrección, la codicia, y la pereza, sean "justificadas" por mantener una mentalidad comercial y degradante, todo lo contrario a la herencia del verdadero camino del Budo y de las artes marciales.

Para crecer, una semilla requiere de buena tierra, luz solar, cuidado y buena mano, nutrientes, pero sobre todo... tiempo.

Hay quienes siendo semillas con un pequeño brote se hacen llamar "árboles con frutos".

Que el genuino deseo de desarrollo y purificación, sean prioritarios en su práctica, siendo pacientes.

Onegaishimasu

Sensei





viernes, 17 de agosto de 2012

Conquista




      "La mayor conquista en el carácter de un guerrero, es su propio temple"

                                                                                                  Filosofía Samurai





lunes, 23 de julio de 2012

Sobre la actitud




" La debilidad de actitud se vuelve debilidad de carácter." -Einstein




Toda acción queda definida por la actitud con la que se inicia, prosigue y finaliza.


Lamentable es experimentar la actitud gris, apática y desinteresada de mucha gente con la que nos topamos a diario.Ese lastre da con el traste en todo lo referente a creatividad, optimismo e iniciativa para generar un cambio que inicie de manera particular e influya de manera plural en la sociedad.


Todos debemos ayudar a la reconstrucción de la confianza y calidez en la conducta humana.


Todos desconfían de todos... triste, pero lo más preocupante es que al parecer a nadie le importa.


El ritmo frenético, frío y deshumanizado de la "modernidad" ha enfriado los corazones de las personas.Es una derrota social el que hoy la gente se encuentre tan dividida, iracunda e insensible.


Aquellos que practicamos un Budo, debemos trabajar intensamente en nuestra actitud y generación de armonía en nuestro diario vivir. Dentro y fuera del Dojo se requiere "aplicar y controlar" empezando por nosotros mismos.


Que la alegría por vivir en un mundo mejor brote constantemente en su interior para que se vea reflejado en su exterior.


Buena Practica
Sensei


domingo, 22 de julio de 2012

Reigisaho






Es muy gratificante el poder poner en práctica lo que uno aprende, sobre todo, cuando se trata de algo que refleja una satisfacción que alcanza a influenciar nuestro círculo social, familiar y personal; en otras palabras, una acción sinérgica positiva y trascendental que construye ó ayuda en algo.


Muchas personas de occidente al conocer la etiqueta que se sigue en un Dojo de Budo japonés, no siendo necesariamente practicantes, encuentran extraño identificarse con un comportamiento y conducta que es estricta hacia el respeto, consideración con los demás y por el lugar donde se entrena; no se les ha inculcado en su formación socio-cultural, por lo que no es reconocido como algo "aceptable" dentro de sus paradigmas mentales, los cuales son rígidos y están engarzados por el orgullo y vanidad, un ambiente así les es incómodo, quedando como último recurso defensivo,el criticar ó rechazar, ni siquiera se intenta ver más allá de lo "aparente".


Lamentable es determinar el valor de algo por lo que aparenta y no por su esencia. Ahora lo que importa al parecer, es el exterior, pues se ha perdido la capacidad de ver más al interior.

La aceptación, el reconocimiento social, la vanidad y la moda, son los pilares de vida de mucha gente, ¿qué mundo se puede esperar con esa clase de cimientos? ¿Qué clase de sociedad puede existir sin auténticos valores?

Desafortunadamente el camino del menor esfuerzo es el que sigue la mayoría, no importa si no es recto ó justo, con tal de salirse con la suya.

Esfuerzo, honestidad,transparencia, rectitud,puntualidad, dignidad, responsabilidad, integridad,decencia, empatía y compromiso, son verdaderos valores que se deben adoptar y seguir cada día.

Tristemente para mucha gente son completamente desconocidos, pues mediáticamente no son "negocio".

A través de la adopción de los principios del Aikido y del Budo Japonés, la conducta del practicante va acorde con vivir una vida impregnada de valores y por un sincero proceder constructivo, venciendo aquellos obstáculos que le separen del sendero armónico y virtuoso.

Cada persona que decide vivir bajo dichos preceptos es un alivio y un confort social, es fortalecer las bases de una mejor forma de convivencia, es nutrir la conciencia hacia el respeto y bienestar colectivo.

Situaciones que actualmente no se tienen presentes y que se requieren con urgencia. 



Recuerdo en éstos momentos una fráse del fundador del Tae kwon do que dice:

“ El dolor es el mejor maestro, pero nadie quiere ir a su clase”…

¡ que cierto! y más en la actualidad.


Seguir el Reigisaho en el Budo es un deber y una obligación para el aprendiz sincero; en su sendero se busca cada día el misogi (purificación) en la practica y en la vida personal.

Purificación que se obtiene únicamente con mucho trabajo, esfuerzo y genuino sudor, pero sobre todo, por convicción propia.


La mayoría son devorados por el ego, la ira, rencor, codicia, avaricia,vanidad, egoísmo, pereza, ignorancia y desamor.


Todos ellos enemigos del Budo.


 El genuino y verdadero Deshi lucha cada día por erradicarlos de su vida, pues sabe que son obstáculos muy serios para su desarrollo, paz interna y búsqueda espiritual, no sólo como practicante de Budo, si no como Ser Humano.


Todo cambio verdadero comienza por uno mismo.


El Reigisaho es una extraordinaria herramienta que nos ayuda en el camino, pues ante todo, nos hace conscientes de nuestros deberes y límites dentro y  fuera del Dojo.El respeto y el mutuo deseo de bien y, de hacer el bien, generan un estado armónico en nuestras relaciones y acciones cualesquiera que estas sean.


Un Budoka debe ser  creador y generador de paz, pues esa es la esencia del Budo.


Que su práctica ilumine su mente y corazón

Sensei

martes, 5 de junio de 2012

La misión del Aikido





" Podemos decir que el Aikido es una manera de espantar demonios con la sinceridad de nuestra respiración en vez de con la espada. Esto es, convertir el mundo malintencionado en el Mundo del Espíritu. Esta es la misión del Aikido. La malevolencia caerá derrotada y el Espíritu ascenderá victorioso; entonces, el Aikido habrá fructificado en este mundo."
                                                                    OSensei Morihei Ueshiba

jueves, 24 de mayo de 2012

Disciplina




Aikido es una vía que más que enseñar disciplina enseña autodisciplina.

Los instrumentos que utiliza: El cuerpo y la mente.
La mayoría de las personas tienen una óptica técnica de las artes marciales, sin embargo, van mucho más allá. Las de tradición japonesa, están impregnadas de un código de conducta y comportamiento que guían al aprendíz al autodesarrollo a través de la adopción de la virtud como un camino de vida.
Código que para muchos principiantes ó personas sin experiencia, les provoca un conflicto seguir, sobre todo, por un mal social muy arraigado, que enferma y limita: el ego.
Cuidar el cuerpo y la mente traen paz y armonía al espíritu, cuidar nuestra conducta, paz y armonía con nuestro medio y con nuestros semejantes, cuidar la calidad de nuestros pensamientos, paz y armonía a nuestras decisiones, éstas son muy importantes, pues forjan destinos.
Hacerse discípulo de uno mismo siguiendo altos ideales viviendo en paz, es la esencia del Budo.


Que su Práctica y corazón sigan el sendero.


Sensei 

miércoles, 23 de mayo de 2012

Caídas





Una lección que aprendemos del Ukemi es proteger nuestro cuerpo a la hora de ser proyectados ó inmovilizados. Sin embargo, hay más lecciones que podemos obtener para nuestra vida diaria.

El recibir y dispersar es una manera que nos dice que enfrentaremos diferentes tipos de "caídas" lo importante, es saber recibirlas, dispersar su alcance (psicológico y emocional) y sobre todo, saberse levantar.

En el tatami como en la vida, hay caídas que duelen más que otras, la diferencia es la forma en la que se recibió y prosiguió, eso depende exclusivamente del nivel de entrenamiento y genuino desarrollo.

La diferencia de un excelente Tori y uno mediocre, es su destreza, habilidad y resistencia para ser doblemente un buen Uke.


Mis mejores deseos para su Práctica


Sensei




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